Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas
Facultad de Cultura Física
Ciencia y Actividad Física
Vol. 12, No. 1, Mes enero-diciembre, 2025
Pág.159-178
desarrollo multilateral del deportista, especialmente en edades tempranas. Apoyados en Rather y
Morales (2019) podemos decir que la correcta formación técnica desde las primeras etapas del
aprendizaje resulta esencial para garantizar una progresión segura y efectiva, razón por la cual
factores como la postura de guardia, la lateralidad funcional y la organización motriz cobran un papel
fundamental en el diseño del entrenamiento. La lateralidad, entendida como la preferencia funcional
de un lado del cuerpo sobre el otro, tiene una influencia directa en la manera en que se aprende y
ejecuta la técnica del boxeo, en función de un entrenamiento deportivo optimizado. Esta preferencia
abarca no solo la mano dominante, sino también el ojo, el pie y la orientación espacial del cuerpo,
conformando un perfil de lateralidad que puede ser homogéneo (todos los segmentos dominan el
mismo lado) o cruzado (diferentes partes del cuerpo tienen dominancia opuesta).
La lateralidad permite la orientación en el espacio y el tiempo, siendo fruto de la distribución
ordenada de las funciones de los dos hemisferios cerebrales y de la manera en que estos distribuyen
la información. Actualmente, el estudio y definición de la misma tiene gran relevancia y novedad
sobre todo en el ámbito de los deportes de combate. (Iglesias-Soler et al., 2018; Guan et al., 2021;
Dopico et al., 2019; Izquierdo, y Morales, 2022).
En el boxeo, la lateralidad determina principalmente la elección de la guardia: los boxeadores
diestros suelen adoptar una guardia ortodoxa (mano izquierda adelante y derecha atrás), mientras que
los zurdos usan la guardia inversa. Esta decisión incide en el tipo de combinaciones que se enseñan,
en la lectura del rival, y en la forma de desplazarse dentro del cuadrilátero. Cuando la lateralidad es
cruzada, por ejemplo, con una mano derecha dominante, pero ojo izquierdo dominante, pueden
presentarse desafíos en la percepción del espacio y en la sincronización de movimientos, que
requieren ajustes metodológicos durante el entrenamiento.
En tal sentido García et al. (2022), consideran que una forma de optimizar la preparación de los
atletas en el boxeo, es conociendo los patrones de lateralidad de los deportistas exitosos y
contrastarlos con las formas de conducir el combate que los llevó a alcanzar el triunfo.
Reconocer y trabajar sobre el tipo de lateralidad desde las primeras etapas de formación permite
personalizar la enseñanza técnica y mejorar el rendimiento del boxeador. Asimismo, facilita la
prevención de errores motrices persistentes y contribuye a un desarrollo equilibrado de las
capacidades coordinativas. En este sentido, la lateralidad no debe verse solo como un rasgo
anatómico, sino como un componente clave en la planificación del entrenamiento deportivo. Para
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