Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas
Facultad de Cultura Física
Ciencia y Actividad Física
Vol. 12, No. 1, Mes enero-diciembre, 2025
Pág.126-138
El síndrome de Down es una condición genética causada por la presencia de una copia adicional del
cromosoma 21 (trisomía 21), lo que conlleva características fenotípicas distintivas, discapacidad
intelectual variable y mayor riesgo de comorbilidades médicas. También, se asocian alteraciones en
el crecimiento y desarrollo cognitivo, motor y social, (Bull et al., 2022), estos autores le adjudican,
también diversas manifestaciones clínicas, como anomalías cardíacas, complicaciones respiratorias,
musculoesqueléticas, el retraso psicomotor, hipotonía muscular, laxitud ligamentaria, entre otras.
Entre las complicaciones respiratorias algunos autores como Bull et al., (2022) refiere la apnea
obstructiva del sueño (AOS) que, según éste afecta a más del 60% de los niños con SD. También
aparecen obstrucciones anatómicas de vías aéreas superiores que generan la necesidad de
intervenciones.
La alteración musculoesquelética más frecuente es la inestabilidad atlantoaxial (IAA), una
complicación ortopédica frecuente en niños con síndrome de Down (SD), caracterizada por la
excesiva movilidad entre la primera (atlas) y segunda (axis) vértebras cervicales. La inestabilidad
atlantoaxial ocurre en el 10-30% de ellos, requiriendo evaluación radiológica periódica. La
tomografía computarizada (TC) y la radiografía dinámica son clave para prevenir complicaciones
neurológicas.
La rehabilitación física juega un papel crucial en el diagnóstico, seguimiento y manejo terapéutico de
las complicaciones mencionadas. Es evidente los beneficios sobre la disminución de éstas,
empleando diferentes medios de la rehabilitación para mejorar la calidad de vida y prevenir mayores
consecuencias.
Autores como Pacheco (2024) y Reynoso & Adarmí (2025), resaltan entre los beneficios de la
Rehabilitación física en escolares con Síndrome de Down, la mejora del desarrollo motor grueso y
fino (coordinación, equilibrio, marcha); la fuerza muscular y tono (hipotonía característica del SD);
la integración sensorial y cognitiva (ejercicios mejoran atención y aprendizaje); prevención de
obesidad, cardiopatías, problemas posturales, y contribuye a la autonomía y socialización en
actividades grupales que promueven inclusión.
Las principales alternativas físico-terapéuticas apuntan a la fisioterapia neuromotora mediante
ejercicios de equilibrio (caminar sobre líneas), fortalecimiento de core y extremidades inferiores
Reynoso & Adarmí, (2025); la hidroterapia y Natación adaptada para mejorar resistencia y relajación
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